Tu sistema digestivo procesa toneladas de comida a lo largo de los años. La mayor parte del tiempo se las arregla solo. Pero con el tiempo se vuelve lento, y eso se nota mucho antes de que ningún examen diga nada.*
Primero se limpia. Después se apoya al hígado. Al final se repuebla la flora intestinal. En ese orden, porque el orden importa.
Limpiar sin repoblar deja el terreno vacío. Repoblar sin limpiar es sembrar sobre lo que ya estaba. Por eso el programa tiene tres pasos y un calendario, y no seis frascos para tomar cuando te acuerdes.*
Son 25 días. Se hace dos veces al año, no todos los días de tu vida.